lunes, 10 de agosto de 2015

Noches de humo

Ningún silencio es eterno, ningún dolor dura para siempre, como ningún amor se mantiene latente.
"Diecinueve días y quinientas noches"
Quizá sean las necesarias para terminar de olvidarte. O quizá las necesite para superar este desamor que al final encontró su desatino en la desilusión.
Entre el ruido de la noche y el humo, vuelvo a enfrentarme a la esperanza que alumbran las pocas luces de desvelo. Son los sueños que no pueden dormir.
Demasiados pensamientos para tanta calma, demasiada paz para tanta guerra. Y aquí estamos, tu y yo manteniendo viva esperanza de futuro. Camas, sábanas, drogas, encuentros, desencuentros infortunios y aciertos. Eso es lo que le espera al invierno. Eso es lo que le espera a este corazón que siente más que padece y que late cada día  más fuerte.
Las emociones alternan todos sus estados, todo vuelve a la normalidad.


Lo mejor aún está por llegar. 


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