martes, 4 de agosto de 2015

fugaz

"Para saber de amor para aprenderle haber estado solo es necesario,
 y es necesario en cuatrocientas noches con
cuatrocientos cuerpos diferentes haber hecho el amor.
Que sus misterios, como dijo el poeta, son del alma,
pero un cuerpo es el libro en que se leen."

Besos relámpago, besos con miedo, besos sin ganas,
 besos en formato pequeño, besos amargos, besos cálidos,
besos cachondos. Y los besos.
El placer de besar un intelecto actúa de forma directa en la segregación de mis partes más íntimas.
Y si, no estoy hablando de mis partes bajas. Que también.
Descubrir que un corazón es capaz de latir de 0 a cien en lo que sus labios se acercan,
era lo más parecido a haber descubierto América.
Tanta rareza entre tan poca sábana, tanto de ti entre tanto silencio.
Esperar, contigo hay que saber esperar. La rareza de los tiempos muertos,
de los espacios sin sentido, del sentimentalismo. Y de tu cuerpo temblando de miedo.
Son las emociones.
Pero joder, los besos.


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