miércoles, 29 de julio de 2015

El (auto)engaño


He dudado las mismas veces que he seguido hacia delante con algo que ya sabia que estaba roto.
He escrito mucho sobre esta guerra, y siempre había un ganador, nunca éramos ninguno de nosotros. Era el destino que se llevaba por delante todos los planes de futuro.
No tengo intención de emprender batallas, no tengo intención de aquí paz y después guerra.
Tengo ganas de mi.
Hay batallas que antes de empezarlas ya sabes que están acabadas. Luchas por honor, por valentía, por resignación. Pero quizá sea el acto más cobarde, no asumir que hay luchas que no nos tocan emprender.
A veces es mejor curar las heridas y prepararse para una guerra por la que merezca la pena morir. Por la que no existan dudas, por la que no tengamos miedo, aunque salgamos destrozados de ella, que sea la lucha de nuestra vida.
Y dejar que nos mate. 

lunes, 20 de julio de 2015

No sé como se olvida, solo sé que sucede

Querida, encuentra lo que amas y deja que te mate. Deja que consuma de ti tu todo. Deja que se adhiera a tu espalda y te agobie hasta la eventual nada. Deja que te mate, y deja que devore tus restos. Porque de todas las cosas que te matarán, lenta o rápidamente, es mucho mejor ser asesinado por un amante.”
— Charles Bukowski


A veces olvidamos para qué estamos en la vida, a veces olvidamos qué nos motiva, qué nos estimula. Incluso olvidamos la cerveza en el congelador.
El dolor que sentimos es una oportunidad de aprender, de convertirnos en mejores personas. Y no importa cuantas veces sintamos que no podemos más, siempre que volvamos a levantarnos estaremos luchando. Rendirse es una forma de acabar con uno mismo.

Hay gente que hagas lo que hagas te amará y gente que hagas lo que hagas no lo hará.

Y sin embargo me quiero

sábado, 4 de julio de 2015

pero quizá

Quizá sea que nunca creí tanto en nosotros como para que se hiciera realidad.
Quizá aprendí demasiado tarde que el amor se construye.
Quizá no supiste tener las agallas que tienen los valientes. 
Quizá es que ya no me quieras como para luchar por mi.
Quizá las casualidades sean nuestro destino.
Quizá todas las cosas que vivimos nos olviden.
Quizá me mientas y yo no te crea.
Quizá si lo haga.

Prefiero que me desgarren el corazón con sinceridad a que intenten arreglar los rotos con mentiras.