Derroche de amor,
De besos,
De catástrofes,
Derroche de todo,
Y de nada.
Derroche de palabras.
De expectativas,
De intenciones,
De futuros.
Derroche de deseo,
De pasión,
De dolor,
De sentimientos.
Siempre hay algo que sobra, siempre hay algo que falta. Siempre hay muchas ganas o pocas. Por más que queramos lo neutro no existe, nunca nos quedamos a medias entre odiar y amar. Dudamos, pero elegimos.
Y así era todo o estaba en el pico más alto de mis taquicardias o en el más bajo de mis bradicardias, pero nunca me encontraba en esa línea intermedia más de lo que un cigarro dura, más de lo que un trago amarga. Siempre había un impulso que me llevaba a tocar fondo de golpe o impulsarme al éxtasis. A la locura más pura.
No podía pedir vivir a ritmo de arritmias, no podrías soportarlo.
Tendrás que empezar a controlar mi corazón, solo entre tus brazos se encuentra en calma.