¿Nos desnudamos?
En ese intervalo de tiempo que recorre tus lunares.
En ese horizonte de nuestros cuerpos que susurra nuestra piel.
En ese vaivén sigiloso que termina desatándose entre gemidos.
En esa profundidad que emanan las sábanas al revestirte.
¿Jugamos?
A contemplar el abismo de nuestra mirada.
A considerar éste precipicio de complicaciones.
A tocar el sentido utópico de ésta quimera.
A sentir el vacío de tu cuerpo en la huida.
¿ Nos disfrazamos?
Con la negación de éste desatino.
Con el desacierto de esta consonancia.
Con el incrédulo error que nos ata.
Con la evidencia que dormita despierta.
¿Tropezamos?
Contra la absurdez del engaño.
Contra los sentimientos que desalínean tus lunares.
Contra la ternura que desata tu boca.
Contra la aberración de negarte mi tiempo.
¿Nos caemos?
Al deshabitado recoveco de nuestro cuerpo.
Al intacto vacío de nuestra piel.
A la oquedad del sentimiento.
A la consecuencia del destino.
¿Soñamos?
Que es posible encontrarnos en el error.
Que es probable desencadenarnos a ésta unión.
Que quizá eludimos las palpitaciones.
Que pronunciaremos realidades.
Y en el tacto de tu piel, cronometro pasiones.
En ese intervalo de tiempo que recorre tus lunares.
En ese horizonte de nuestros cuerpos que susurra nuestra piel.
En ese vaivén sigiloso que termina desatándose entre gemidos.
En esa profundidad que emanan las sábanas al revestirte.
¿Jugamos?
A contemplar el abismo de nuestra mirada.
A considerar éste precipicio de complicaciones.
A tocar el sentido utópico de ésta quimera.
A sentir el vacío de tu cuerpo en la huida.
¿ Nos disfrazamos?
Con la negación de éste desatino.
Con el desacierto de esta consonancia.
Con el incrédulo error que nos ata.
Con la evidencia que dormita despierta.
¿Tropezamos?
Contra la absurdez del engaño.
Contra los sentimientos que desalínean tus lunares.
Contra la ternura que desata tu boca.
Contra la aberración de negarte mi tiempo.
¿Nos caemos?
Al deshabitado recoveco de nuestro cuerpo.
Al intacto vacío de nuestra piel.
A la oquedad del sentimiento.
A la consecuencia del destino.
¿Soñamos?
Que es posible encontrarnos en el error.
Que es probable desencadenarnos a ésta unión.
Que quizá eludimos las palpitaciones.
Que pronunciaremos realidades.
Y en el tacto de tu piel, cronometro pasiones.