martes, 13 de diciembre de 2016

Bienvenidos al norte

Necesitaba sentirme perdida en una ciudad, caminar a la deriva sin conocer el camino, los escondites, o los atajos. Sin saber a dónde iba, ni de donde venía.  Sentarme en los bares por azar a probar suerte.

Era diciembre, y ya había llegado el frío, contigo. Te encontré por casualidad;  Ahí estabas tú, riendo como siempre. Ni siquiera me habías reconocido, y entonces te sobresaltaste y me abrazaste con intensidad. Joder, sin dudarlo mucho esa noche me hubiese acostado contigo una y otra vez. Pero yo me fui para evitarlo y tú no me llamaste para convencerme.

Ahora, tres años después, sé que si lo hubieras hecho mi vida habría cambiado tanto de rumbo que podría haberme perdido en tu cuerpo. No sé si para mejor, no puedo decírtelo. Porque nunca pasó, como esta última vez.
Y sin embargo sigo teniendo las mismas putas ganas de follarte una y otra vez.

Pero tampoco te llamé.

Nuestro último beso fue en verano, ibas con prisa y con miedo y yo con ganas, y volví a dejarte ir, tu no volviste a buscarme.
Pero siempre acabamos encontrándonos, siempre acabamos buscándonos, cuando necesitamos hablar de amor y follarnos. Somos el cuerpo que te acoge cuando te han herido, te cura, te cuida y después te deja libre.

Como la primera y última vez.

lunes, 31 de octubre de 2016

Las cosas q nunca te dije II

De todo lo que nunca te dije, quizá, se me olvidó decirte lo más importante; que te jodan.

Si le hubiese hablado de ti a Bukowski

De todas aquellos deseos había uno que me fascinaba.
Me imaginaba que él estaría leyendo uno de los relatos de Bukowski, sentado en el escritorio de mi habitación, mientras sonaba alguna canción de Miles Davis. El tiempo a veces, cuando dos personas se aman se detiene, o simplemente cuando existe excitación entre sus cuerpos. Sería ese momento. En el que al mirarnos podríamos ver el universo entero levitando en aquel ambiente, de cigarrillos, y cervezas por el suelo. Comenzaría a masturbarme a la espera de que te sorprendieras. Me gusta verte nervioso, me gusta generar este tipo de clima, provocando la aceptación del clímax.
Sabéis, me he imaginado muchas escenas con él, algunas tétricas en exceso, otras me han dejado sin aliento después del orgasmo.
Éramos algo que la vida me ha enseñado que no se ve ni siquiera en los sueños, que escapa de la realidad, y sin embargo existe. Aún así y pese a todo, la gran mayoría de las veces el guión acaba con frases cobardes derramando fracaso. Y volvemos a empezar de nuevo.
A enfrentarnos a nuestros miedos, nuestras derrotas y todas las decepciones parecen tocar a la puerta de golpe, para decirte : eh cabron, seguimos aquí.
Empieza el suicidio sentimental, en el que ya ni siquiera sabes quién eres, te dejas ir, entre alcohol y nostalgia.Te sube la fiebre, las pesadillas atacan, y deseas, joder, deseas con todas tus fuerzas que la siguiente vez que suene el timbre sea él.
Por que sabes que tienes tantas cosas que decirle, tantas cosas que compartir, que experimentar que no caben en tu cuerpo.
Y se me olvida que las personas aún creen que la vida es un juego. 

viernes, 12 de agosto de 2016

Las cosas que nunca te dije

Ayer volví a Madrid.
No volvía desde que no supe si besarte o matarte, en aquella esquina por la que no he vuelto a pasar.
Hoy estoy en lisboa.
Nunca antes había estado y sin embargo todo me recuerda a ti.
Te llevo conmigo, y eso que ya no estás a mi lado.
Han pasado meses desde que hicimos el amor por última vez.
Y sin embargo sigo sin poder adentrarme en otro cuerpo.
Hoy he comprado condones, quien sabe. Ya va siendo hora de besar otros labios.
Y de olvidarme de todo lo que no fue.
Entre el verbo ser, fuimos y somos, son dos tiempos que tienen tu silencio de distancia.
Te echo de menos.
Te enviaría una carta, te escribiría todos esos instantes que me transmiten un sentimiento, porque no encuentro nunca una forma mejor de hacerlo.
Como aquella vez.
Y sin embargo, me guardo todo.
Y sin embargo solo escucho silencio.
No sé a dónde ha ido todo, pero da igual lo que viaje, a dónde huya, da igual.
Da igual todo.
En el amor, o mejor en el desamor solo hablan del tiempo.
Y sin embargo yo siento que no pasa. Que los días son solo una constante en una ecuación que da siempre como resultado tu nombre.
Dame tiempo, lo olvidaré.
Pero hoy déjame decirte que aún te quiero.