Contradicción. El lado derecho y el izquierdo.
Amor o sexo. Noches acompañada o perdiéndome en la profundidad de las sábanas.
Lo sé , lo sabes. Se te nota . Ha sonado la alarma , es la hora de un poquito de amor.
Caos , tu cabeza , tu puzzle , tu equilibrio , tu piedra o tu corazón . Llámalo como quieras.
Querer volver a los veinte y no tener miedo de aparecer en camas desconocidas , frente a sopas calientes y películas de amor acompañada . Que te miren y no seas una extraña más. Profundamente.
La contradicción pasea una y otra vez , y otra .
Perdón si a veces no estoy .
A veces me queda grande y otras es esta distancia que me mata. No me hables futuro , pues este no existe.
Y los demonios siguen luchando frente al miedo , esta vez son menos. Es cierto. Es distinto. Es verdad.
A veces escuchas canciones y en ese preciso pensamiento tuyo te cantan que te podría decir que durmieras conmigo esta noche [...] pero te confieso que ya estaba esperando que algo me sacara la piel de los huesos. Te podría decir. Que aún estoy arreglando los rotos.
Me podrías decir. Pero no quiero que me digas nada . Que a mí el amor solo me gusta con heridas. Pero te mentiría.
Tienen miedo, más que yo .
Pero acabo de enfrentarme a la carretera , acabo de sentir el desequilibrio en mis piernas , acabo de rozar la luna , y me he sumergido en la oscuridad , acabo de rociarme adrenalina y no tengo miedo .Y no es por la adrenalina , ni porque últimamente está muy de moda.
Nadie lo entiende.
Yo tampoco. Ni quiero.
Solo sé que a veces pasan las horas y las noches se hacen días , son aún más distantes que estos kilómetros. Rectifico , serán aún más largas , demasiado , hasta que se conviertan en centímetros. Miento. Nada de centímetros , quiero que estés tan dentro que pueda hacer malabarismos y sentir el puro equilibrio. ¿ y qué si me caigo?
Hace unos instantes estuve apunto , y sobreviví. Se vive a base de hostias. Literal.
Pues eso.
Que me cojas , y caigámonos .
Amor o sexo. Noches acompañada o perdiéndome en la profundidad de las sábanas.
Lo sé , lo sabes. Se te nota . Ha sonado la alarma , es la hora de un poquito de amor.
Caos , tu cabeza , tu puzzle , tu equilibrio , tu piedra o tu corazón . Llámalo como quieras.
Querer volver a los veinte y no tener miedo de aparecer en camas desconocidas , frente a sopas calientes y películas de amor acompañada . Que te miren y no seas una extraña más. Profundamente.
La contradicción pasea una y otra vez , y otra .
Perdón si a veces no estoy .
A veces me queda grande y otras es esta distancia que me mata. No me hables futuro , pues este no existe.
Y los demonios siguen luchando frente al miedo , esta vez son menos. Es cierto. Es distinto. Es verdad.
A veces escuchas canciones y en ese preciso pensamiento tuyo te cantan que te podría decir que durmieras conmigo esta noche [...] pero te confieso que ya estaba esperando que algo me sacara la piel de los huesos. Te podría decir. Que aún estoy arreglando los rotos.
Me podrías decir. Pero no quiero que me digas nada . Que a mí el amor solo me gusta con heridas. Pero te mentiría.
Tienen miedo, más que yo .
Pero acabo de enfrentarme a la carretera , acabo de sentir el desequilibrio en mis piernas , acabo de rozar la luna , y me he sumergido en la oscuridad , acabo de rociarme adrenalina y no tengo miedo .Y no es por la adrenalina , ni porque últimamente está muy de moda.
Nadie lo entiende.
Yo tampoco. Ni quiero.
Solo sé que a veces pasan las horas y las noches se hacen días , son aún más distantes que estos kilómetros. Rectifico , serán aún más largas , demasiado , hasta que se conviertan en centímetros. Miento. Nada de centímetros , quiero que estés tan dentro que pueda hacer malabarismos y sentir el puro equilibrio. ¿ y qué si me caigo?
Hace unos instantes estuve apunto , y sobreviví. Se vive a base de hostias. Literal.
Pues eso.
Que me cojas , y caigámonos .
No hay comentarios:
Publicar un comentario