Del calor .
Del recuerdo.
Del olvido.
De mi, de ti.
De nadie.
De todos.
De las mentiras.
De mi porvenir.
De mis sueños.
De mis deseos.
De la ley de la atracción.
De todo.
Lo que me rodea.
Huir de nosotros mismos, lo más lejos cercanamente. Coger fuerzas, recargar la intensidad con la que vivir, con la que regresar. Fuerte. Volver y sacar a relucir la valentia para luchar conmigo misma. Eso si que es una buena solución. Mirarte al espejo y sonreir. Vuelves a verte tú. En toda tu plenitud. Con toda la intensidad que te caracteriza. Con todo aquello que se había perdido en la imensidad del suplicio desacierto.
Siempre hay oquedades, siempre hay grietas, siempre hay algo por lo que seguir luchando.
Y ahora unos meses más tarde, vuelve con más sentimiento con más fuerza, la misma sensación de mierda.
A pasos largos con la unica meta de alcanzar mi rincón menos deseado y conseguir vomitar cada pensamiento autodestructivo.
No puedo mas, no puedo mas. Entre hiperventilaciones no puedo controlar mi mundo, estalla, en mil pedazos, se descompone ante mis ojos inundados. He perdido el norte, incluso el sur,he perdido tanto que no se ni donde me hayo. Solo pienso en huir, en hacerme pequeña, en enmudecer, en controlar , en todo menos en luchar. Déjame un par de lágrimas más y vuelvo a pensar. En la lucha que he abandonado y que ahora no puede vencerme. Estaré ida, si, seguramente, y más qué debería estarlo. Desequilibrios emocionales, llámalo como quieras.
Levantarte de la ceniza y el alcohol al ver en su cara lo patética que estás metida en la cama.Y de un salto coger toda la fuerza para seguir enfrentandote a cada paso, aparcando el resto.
Hay cosas que nunca deben olvidarse, y en las cicatrices de tu piel no hay ninguna para la cobardía.
Aucun, jamais plus.
Del recuerdo.
Del olvido.
De mi, de ti.
De nadie.
De todos.
De las mentiras.
De mi porvenir.
De mis sueños.
De mis deseos.
De la ley de la atracción.
De todo.
Lo que me rodea.
Huir de nosotros mismos, lo más lejos cercanamente. Coger fuerzas, recargar la intensidad con la que vivir, con la que regresar. Fuerte. Volver y sacar a relucir la valentia para luchar conmigo misma. Eso si que es una buena solución. Mirarte al espejo y sonreir. Vuelves a verte tú. En toda tu plenitud. Con toda la intensidad que te caracteriza. Con todo aquello que se había perdido en la imensidad del suplicio desacierto.
Siempre hay oquedades, siempre hay grietas, siempre hay algo por lo que seguir luchando.
Y ahora unos meses más tarde, vuelve con más sentimiento con más fuerza, la misma sensación de mierda.
A pasos largos con la unica meta de alcanzar mi rincón menos deseado y conseguir vomitar cada pensamiento autodestructivo.
No puedo mas, no puedo mas. Entre hiperventilaciones no puedo controlar mi mundo, estalla, en mil pedazos, se descompone ante mis ojos inundados. He perdido el norte, incluso el sur,he perdido tanto que no se ni donde me hayo. Solo pienso en huir, en hacerme pequeña, en enmudecer, en controlar , en todo menos en luchar. Déjame un par de lágrimas más y vuelvo a pensar. En la lucha que he abandonado y que ahora no puede vencerme. Estaré ida, si, seguramente, y más qué debería estarlo. Desequilibrios emocionales, llámalo como quieras.
Levantarte de la ceniza y el alcohol al ver en su cara lo patética que estás metida en la cama.Y de un salto coger toda la fuerza para seguir enfrentandote a cada paso, aparcando el resto.
Hay cosas que nunca deben olvidarse, y en las cicatrices de tu piel no hay ninguna para la cobardía.
Aucun, jamais plus.
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