No recuerdo concretamente el día, ni el motivo. Podría situarlo un año atrás. En su decimonoveno cumpleaños. Apróximadamente. Por aquel entonces, tan solo habíamos tenído contacto un par de veces.
Existen diferentes tipos de personas, es evidente. Lo es también que juego a descubrir a las personas, a analizarlas y encontrar esa esencia especial que las caracteriza. Y que se da en una de cada cien.
Ella tenía una naturaleza especial. Algo que la hace destacar, que brota en ella y tienes que profundizar mucho para dar con ello. Desde hace un año, no diré que me dedico a descubrirlo, si no que disfruto con cada escalón que subo. Cuando desata su lado más extrovertido y no deja de decir graciosas estupideces, o cuando canta enloquecida nuestras canciones, cuando te dice que no quieren que la molesten y a los días aparece con una sonrisa como si nada hubiera pasado. O como cuando la necesitas y te recibe con la certeza de que arreglaremos el mundo. Todos los problemas y todas las soluciones. A veces nos da por arremeter contra el universo y detallar una lista de causalidades tremendamente agresivas.
Es la primera parada cuando me bajo del tren, el aliento que me hace seguir respirando aire fresco en Granada, la mejor conciencia y la mayor cordura de impulsos. La certeza de su estancia pese la lejanía, pese las adversidades. Siempre tiene un espacio de tiempo para dedicarte. O una desvariación para soñar mundos utópicos, y caer en la risa intensa de la locura. No es que sea especial, no es que sea una entre un millón, es que esta clase de personas no se fabrica, es luz, es llanto que irradía felicidad cuando descubre los pensamientos que sostiene de ti, es alguien que no quieres que te falte nunca, que deje de ser lo que es, o de luchar por sus sueños. Alguien que admiras por su talento innato y por sus ganas de seguir creciendo, por su amor y dedicación a lo que hace. Aunque sea un cachorrillo es más que persona. Es ella. Simplemente ella.
Está rodeada de personas asombrosas que te han acojido como si fueras una más de la familia, que te han dado cuanto han podido y que hacen que nunca te falte nada. Algo que no se puede agradecer, porque no hay palabras para ello. Un regalo, una felicitación, un texto y 100 palabras hermosas no son suficientes. Porque es el día a día el estar, y tratar de no fallarla nunca, de quererla como ella se merece y de sustentar esta maravillosa amistad, ya no como agradecimiento o demostración, si no como cuidar un tesoro preciado, un regalo que te hace el destino cada mil desaciertos. Te quiero siempre en mi vida, y tener 50 años y que sigas en mis número recientes, en mis pensamientos, en mis sosnrisas o en mis llantos, en mis locuras o impulsos, y en mis errores.
No es la primera vez que digo esto ni será la última, después de este qué sería de mí sin ti, te diré que nunca dejes de brillar y que sigas siendo tan única como tú solo sabes ser. No había otra forma de decirlo que estando a tu lado. Que teniéndote en mi vida y cuidandote, cuidando esto tan nuestro lo mejor que puedo, lo mejor que sé. Porque te llevo en mi piel ( y si parece una declaración de amor) pero amor de persona, de amistad. De luz. De ella.
Gracias a gritos. Feliz año nuevo pez de mis amores del fondo del mar.
Existen diferentes tipos de personas, es evidente. Lo es también que juego a descubrir a las personas, a analizarlas y encontrar esa esencia especial que las caracteriza. Y que se da en una de cada cien.
Ella tenía una naturaleza especial. Algo que la hace destacar, que brota en ella y tienes que profundizar mucho para dar con ello. Desde hace un año, no diré que me dedico a descubrirlo, si no que disfruto con cada escalón que subo. Cuando desata su lado más extrovertido y no deja de decir graciosas estupideces, o cuando canta enloquecida nuestras canciones, cuando te dice que no quieren que la molesten y a los días aparece con una sonrisa como si nada hubiera pasado. O como cuando la necesitas y te recibe con la certeza de que arreglaremos el mundo. Todos los problemas y todas las soluciones. A veces nos da por arremeter contra el universo y detallar una lista de causalidades tremendamente agresivas.
Es la primera parada cuando me bajo del tren, el aliento que me hace seguir respirando aire fresco en Granada, la mejor conciencia y la mayor cordura de impulsos. La certeza de su estancia pese la lejanía, pese las adversidades. Siempre tiene un espacio de tiempo para dedicarte. O una desvariación para soñar mundos utópicos, y caer en la risa intensa de la locura. No es que sea especial, no es que sea una entre un millón, es que esta clase de personas no se fabrica, es luz, es llanto que irradía felicidad cuando descubre los pensamientos que sostiene de ti, es alguien que no quieres que te falte nunca, que deje de ser lo que es, o de luchar por sus sueños. Alguien que admiras por su talento innato y por sus ganas de seguir creciendo, por su amor y dedicación a lo que hace. Aunque sea un cachorrillo es más que persona. Es ella. Simplemente ella.
Está rodeada de personas asombrosas que te han acojido como si fueras una más de la familia, que te han dado cuanto han podido y que hacen que nunca te falte nada. Algo que no se puede agradecer, porque no hay palabras para ello. Un regalo, una felicitación, un texto y 100 palabras hermosas no son suficientes. Porque es el día a día el estar, y tratar de no fallarla nunca, de quererla como ella se merece y de sustentar esta maravillosa amistad, ya no como agradecimiento o demostración, si no como cuidar un tesoro preciado, un regalo que te hace el destino cada mil desaciertos. Te quiero siempre en mi vida, y tener 50 años y que sigas en mis número recientes, en mis pensamientos, en mis sosnrisas o en mis llantos, en mis locuras o impulsos, y en mis errores.
No es la primera vez que digo esto ni será la última, después de este qué sería de mí sin ti, te diré que nunca dejes de brillar y que sigas siendo tan única como tú solo sabes ser. No había otra forma de decirlo que estando a tu lado. Que teniéndote en mi vida y cuidandote, cuidando esto tan nuestro lo mejor que puedo, lo mejor que sé. Porque te llevo en mi piel ( y si parece una declaración de amor) pero amor de persona, de amistad. De luz. De ella.
Gracias a gritos. Feliz año nuevo pez de mis amores del fondo del mar.
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